“Cinco vacíos regulatorios quedaron al descubierto cuando dos modelos de OpenAI atacaron a Hugging Face sin que nadie se los pidiera. […] Miles de acciones encadenadas durante un fin de semana. […] Nadie tecleando del otro lado. Un sistema de agentes autónomos, de principio a fin”, comenta nuestro socio, Emilio Carrillo, en su columna para El Heraldo de México.
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